films
 

El Proyecto del Turista
Revolucionario
documenta comedia
improvisada en momentos de agitación política.
Desde 2003, nuestras películas  han creado olas.
Pero no tiene que creerme a mí, ¡Lea lo que lo
mejor y más brillante de la clase gobernante de
Latinoamérica dice acerca de nuestro trabajo!




UN MENSAJE DEL DIRECTOR EJECUTIVO DE

OLIGARCAS PREOCUPADOS POR
LA HIGIENE SOCIAL Y CINEMATOGRAFICA

Estimado Ciudadano Preocupado del Estatus Social Adecuado,

Existe una horrible nueva amenaza a nuestra estabilidad
hemisférica y al buen gusto cinematográfico en nuestro
continente. Cuando digo horrible, no bromeo…
¿Han visto a este gringo cargando su cámara,
gritando slogans gramaticalmente incorrectos,
con sus camisas hawaianas y sus shorts floreados?

Les incito a que me ayuden a detener a este turista
entrometido, antes de que nos cause daños permanentes
a nosotros y a los demás miembros de las 10 familias
que solían gobernar América Latina
.


Hace no mucho tiempo la gente de América Latina sabía cual era su lugar.  Nosotros ayudamos a los Estados Unidos a tener acceso ilimitado a nuestro petroleo, producción y mano de obra barata, para que pudieran utilizarlo en servir a una Causa Superior. Las cosas iban tan bien que yo pude comprarle a todos mis hijos - y a sus guardaespaldas) un iPod nano antes de que le tuviera uno Paris Hilton. En esos días tan serenos, los periodistas sólo reportaban los sucesos importantes, como los quince años de mi sobrina en Disneyworld. El cine servía la función que debía servir: un lugar para poder besar a nuestras amantes en un lugar con aire acondicionado, libre de humo y oscuro, perteneciente a un megaplex de dueños estadounidenses. Pero entonces la gente inferior empezó a interferir con nuestro modo de vida. Gente fea y mal vestida a lo largo de América (desde los arrogantes indígenas Zapatistas con su levantamiento en Chiapas, hasta los alborotadores de socialismo urbano, los Chavistas, de piel oscura  en Venezuela (¡Ni siquiera sabía que HABÍA negros en Venezuela!) – comenzaron haciendo cosas que claramente no estaban calificados para hacer, como construir y asistir a escuelas propias, tomar la industria de nuestras manos, cuando fuimos nosotros los que invertimos años afinando los detalles para su máxima ineficiencia.

Y luego, para empeorar las cosas, este gringo loco aparece de la nada. Primero lo note en 2003, cuando hizo una horrible película corta, llamada Gringotón en la que lavaba parabrisas y vendía dulces en las calles de la ciudad de México para recaudar fondos para una rebelión en Estados Unidos contra la guerra en Irak.  No sólo insulto al gobierno estadounidense y al orden social mexicano de un solo golpe, también tuvo la audacia de mezclar comedia y tragedia y combinó escenas improvisadas en rodaje documental, mostrando a mexicanos comunes y corrientes (que deberían haber estado trabajando en la calle o comprando basura importada en Wal-Mart).

Pensé que eso sería lo último que iba a ver de él, pero luego empezó a colaborar en 2006 con el comunista Oscar Olivera en Bolivia, para hacer una ambiciosa “comedia” llamada “Diarios de Gringomobil”. Donde Gringoyo sale como un turista gringo que obtiene una visión inicial de cómo las potencias europeas y norteamericanas han extraído preciados recursos con una gran precisión, de esa nación de los Andes por cientos de años. Pero Gringoyo entiende todo mal… en lugar de alabar el desarrollo económico, el se esclaviza voluntariamente y a otros turistas extranjeros que se sienten culpables, trabajando en las minas, campos de coca y donde sea para retribuir a los bolivianos por las perdidas que supuestamente han perdido. Me han dicho que el mensaje de la película es que el instinto de culpa o lastima debe de ser dispensado a favor de la cooperación occidental y la solidaridad internacional. La sola idea hace que mi pobre madre se sienta enferma (es una santa esa mujer). Gracias al cielo no ha terminado esa película todavía. (¡Ni se les OCURRA darle dinero para hacerlo!)

Uno pensaría que ya lo habrían deportado, pero después de años de colaboración con degenerados como TeleSUR y Narco News, ese gringo loco ha jurado continuar ofendiendo nuestro buen gusto combinando supuesto “periodismo ciudadano” con ficción filmada en la locación, durante momentos de crisis y levantamiento político. Su abominación más reciente es “El Amor en Tiempos de Influenza” en e que se queja del presidente mexicano Felipe Calderón (uno de los últimos aliados que tenemos los Cristianos en Latinoamérica gobernando), finalmente tuvo a su pueblo con miedo de nuevo, declarando un estado de emergencia en respuesta a un nuevo brote de influenza porcina. Ese maldito gringo se disfrazó ilegalmente de un ejecutivo de Smithfield Foods y va por la ciudad de México con un puerquito, implicando que la agroindustria de  E.U.A. tuvo algo que ver con el brote. Yo juego golf con los ejecutivos de Smithfield Foods cada vez que voy a Miami y puedo abogar por su buen carácter. Leí un articulo en un periódico de tercera de Nueva York (¡Ni siquiera pueden escribir en inglés en ese periódico!) que “El Amor en Tiempos de Influenza” va a ser parte del concentrado esfuerzo del Gringoyo y sus colaboradores para producir aun más películas en 2010.

Gringoyo tiene delirios de grandeza y piensa que su tipo de cinematografía es parte de un nuevo renacimiento dentro de las artes y el periodismo, acompañando a las llamadas revoluciones de Latinoamérica. Incluso he escuchado que él cree que sus películas deberían de distribuirse gratuitamente y estar disponibles para el publico en Internet sin restricciones. Ese Bolchevique hasta cree en las películas creadas con apoyo de los espectadores y ha empezado una campaña para pedir a sus espectadores que contribuyan con sus esfuerzos perversos de crear películas.

Y es por eso amigos míos, es que debemos detenerlo.  Por suerte él no recibe ninguna patrocinación corporativa para sus películas y si nadie contribuye en recaudar fondos para su campaña, él se vera forzado a regresar a E.U.A y conseguir un trabajo en el departamento de electrónica de Best Buy en la galería de Houston. Si tú, como yo, crees que los movimientos democráticos están destruyendo nuestro continente, que el cine de ficción y el periodismo deberían de dormir en camas separadas (como yo y mi esposa) y que el único buen gringo que puede haber, es un atractivo gringo de 17 años que venga de Spring Break en Girls Gone Wild: Cancún. Entonces hagas lo que hagas NO HAGAS CLICK EN ESTE LINK y NO DONES DINERO. En serio.

Juntos podemos reestablecer el orden en el continente una vez más.

Sinceramente
Jhonny Gonzalez Mueller
President,
CONCERNED OLIGARCHS FOR SOCIAL AND CINEMATIC HYGIENE
And Director of Liquidation, Comisión Federal de Electricidad, México

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